Cómo consigue acertar
Tres mecanismos sobre los que un comprador tiene derecho a preguntar, descritos tal como funcionan. Ninguno es una cifra que podamos poner en una página: son disciplinas, y la disciplina es la razón para fiarte del resultado.
Calidad
Se evalúa contra presupuestos que ya enviaste
El conjunto de prueba no es sintético. Son peticiones reales de tu propia bandeja, puntuadas contra la propuesta que tu equipo envió de verdad: la única referencia que cuenta, porque es la que un cliente aceptó.
- Cada caso se vuelve a ejecutar en lugar de recordarse. Los veredictos se recalculan contra el pipeline vivo cada vez, nunca se releen de un resultado guardado.
- Las ejecuciones se hacen con las capas aprendidas vaciadas a propósito, para que ninguna puntuación se vea favorecida por una respuesta que al sistema ya le habían dado.
- Un cambio en el emparejamiento se mide contra todo el corpus antes de salir. El que no supera lo que ya había, no sale.
- El coste por petición se mide en la misma ejecución que la precisión, así que un pipeline más preciso que cuesta diez veces más es un intercambio visible y no una sorpresa en una factura.
Integridad
Propone las piezas que acompañan a la pieza
Una luminaria necesita un driver. Un tramo de perfil necesita conectores y tapas. Los clientes casi nunca los listan, y un presupuesto que los omite vuelve, o peor, se sirve incompleto. Ettore los deriva de las reglas de tu catálogo y calcula la cantidad.
- Cada propuesta acaba siendo una de cuatro cosas: una línea obligatoria que bloquea el envío hasta resolverse, una línea opcional que decide el comercial, un aviso que advierte sin añadir nada, o una afirmación clara de que no hace falta añadir nada, y por qué.
- Las cantidades se calculan, no se estiman: una fórmula sobre los datos de la propia línea, no una regla del pulgar.
- Cuando le falta un dato que necesita, se abstiene y lo dice. Lo desconocido nunca se trata como cero.
- Las reglas se escriben contra tu catálogo. Si publicas una tarifa que lleva reglas de dependencia que tu ERP no guarda, de ahí salen.
Memoria
Se convierte en donde viven las respuestas
El conocimiento que hoy está en la cabeza de una persona —qué código de la competencia corresponde a cuál de tus productos, qué especificación vale cuando dos fuentes se contradicen— se acumula en un solo sitio. Esa es la parte que compone.
- Una coincidencia confirmada se recuerda. La próxima vez que llegue esa referencia, de cualquier cliente, se resuelve al instante en lugar de volver a pasar por el emparejamiento.
- Las equivalencias extraídas de tu propio histórico llegan como sugerencias, nunca como hechos. Nada de lo aprendido cambia una respuesta hasta que una persona lo activa.
- Cuando dos fuentes discrepan sobre una especificación, se conservan las dos, una al lado de la otra, y el conflicto queda en cola para que alguien lo resuelva, en vez de que una sobrescriba a la otra en silencio.
- Cada corrección de un comercial es una entrada. El trabajo de arreglar una coincidencia no se tira nunca.
En esta página no aparece ninguna cifra de precisión. Cualquier número suelto necesitaría tanto contexto para ser honesto que dejaría de informar: pídenos el informe de evaluación contra tus propias peticiones.